martes, 9 de julio de 2019

CRÍTICA: CABARET

Una nueva versión de Cabaret está brillando en nuestro país. Con una gran producción, un teatro adaptado al estilo de un cabaret, y un llamativo elenco, Cabaret vuelve a engalanar la cartelera teatral de Buenos Aires.


Cabaret es uno de los mejores musicales que tuvo el cine y el teatro. Una historia fuerte, ambientada en Berlín de los años 30 cuando el nazismo empezaba a tomar fuerza, con una música por demás pegadiza... un espectáculo que el público siempre elige en cualquier lugar del mundo en donde se presente.

En esta oportunidad los protagonistas son Florencia Peña, interpretando a Sally Bowles, y Mike Amigorena, como el excéntrico anfitrión.

La elección de Florencia Peña generó polémica cuando su nombre fue anunciado como la protagonista de Cabaret, pero está muy bien en la actuación y en la interpretación de la emblemática Sally. Su fuerte es la actuación, y no defrauda con su voz. Quizás por el caudal de voz que las canciones requieren del personaje, es inevitable pensar lo que actrices como Florencia Otero, Alejandra Perlusky, Melania Lenoir o Ivanna Rossi podrían dar en ese papel, pero lo cierto es que Florencia Peña hace un gran trabajo y la gente la ovaciona en el final.

La interpretación de Mike Amigorena como el extravagante Emcee, es correcta, aunque le falta fuerza y dominio del escenario, si lo comparamos con la imponente interpretación que hizo Alejandro Paker de este mismo personaje hace algunos años atrás. 


Completan el elenco Graciela Pal, Juan Guilera y un numeroso y talentoso grupo de artistas, cuyos nombres quizás no son hiper conocidos, pero son la excelencia en escena, por nombrar a algunos de ellos están Mariano Condoluci, Rodrigo PedreiraCynthia Manzi, Romina Groppo, Alejandra Perlusky, Florencia Vitervo y Carla Lanzi.

Destacamos la actuación de Graciela Pal quien, tan efectiva como siempre, hace su papel a la perfección y su actuación es conmovedora; y lo mismo sucede con cada participación de Alejandra Perlusky, quien hace erizar la piel con cada canción que interpreta, invadiendo cada rincón del Teatro Liceo con su voz.

Juan Guilera hace su mejor esfuerzo y aceptó el gran desafío de interpretar a Clifford, con una interpretación correcta.

La dirección de Claudio Tolcachir incursionando en los musicales es muy positiva. Su impronta y su identidad como director están presentes en toda la historia, que si bien es mundialmente conocida, esta nueva versión tiene sus particularidades y diferencias con las anteriores.

Las coreografías de Gustavo Wons son perfectas, vistosas y contemplan cada parte del escenario e incluso de la platea. Gran trabajo de este talentoso artista.


La ambientación del Teatro Liceo al estilo de un cabaret sorprende a los espectadores al momento de ingresar a la sala. Las plateas fueron removidas y mesas con veladores y sillas crean un ambiente propicio para disfrutar, aún mas, de este inoxidable musical.


Cabaret cuenta con una gran producción de Yankelevich, y es una de las apuestas mas fuertes en esta temporada. Siempre es un gusto tener este musical entre las propuestas teatrales, por su historia y por lo que esta obra representa a nivel mundial. "Willkommen, Bienvenue, Welcome...". Cabaret se puede ver de miércoles a domingo en el Teatro Liceo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es genial la vi y nos voló la cabeza flor y Mike impecable