jueves, 30 de junio de 2022

CRÍTICA: LO QUE QUEDA DE NOSOTROS

Lo que queda de nosotros es una obra que habla del amor por los animales, o mejor dicho, del amor de los animales hacia los humanos. La obra llega a la Argentina protagonizada por Carolina Ramírez (protagonista de la serie de Netflix "La Reina del Flow") y por Alberto Ajaka, y es un obra que conmueve y atraviesa el corazón sin anestesia. 

La historia nos presenta a Nata y a Toto, ellos son los protagonistas de este relato. Ella es una mujer sin apegos, que quiere alejarse de todo aquello que pudiera lastimarla, y él es un perro que ama incondicionalmente, y lo único que quiere en su vida es estar con Nata sin importar las circunstancias.

Lo que queda de nosotros es una obra que para los que amamos a los animales es cruda y muy conmovedora, porque expone sin preámbulos la crueldad del ser humano ante la fidelidad y el amor único que los animales dan.

La obra es una radiografía de la sociedad. Es inevitable no conmoverse con esta historia, incluso va a generar incomodidad en más de uno. La obra empieza, y a los pocos minutos sucede un hecho que genera impotencia y hace que, por mas que uno se esfuerce, no pueda empatizar con el protagonista humano. El transcurso de la historia es cruel (porque lamentablemente todo lo contado es real), y muy angustiante.

Como mencionamos anteriormente, esta obra es una radiografía que expone al ser humano: para los defensores de los animales es durísima, y para los que no lo son probablemente los ayude a recapacitar, pero viendo el comportamiento de algunos espectadores (tristemente muchos) que se reían a modo de comedia en momentos en que se describían escenas realmente fuertes, hace pensar en qué somos como sociedad, de hecho, mientras se sucedían esas escenas y risas, nos daban ganas de preguntar a esa gente que se reía ¿de qué se están riendo?. Inentendible.

Pero mas allá de eso, la obra es un canto de amor por los animales, donde el mensaje es fuerte pero claro y consiste en crear conciencia para respetar, reconocer y corresponder el cariño de los animales, sean o no nuestras mascotas, ser piadosos con los animales callejeros, abrir el corazón y, como dijo Carolina Ramírez en al agradecimiento final, en adoptar animales y no comprarlos.

Volviendo a la actuación, las interpretaciones de Carolina Ramírez y de Alberto Ajaka son majestuosas, creíbles, sensibles, y hacen que este texto genere un remolino de emociones. La dirección actoral en Argentina está a cargo de Virginia Magnago, quien hizo un trabajo espectacular con estos artistas.; y la dirección de la obra es de Alejandro Ricaño, felicitaciones para él por contar esta historia de la manera en que lo hizo.

Quien elija ver Lo que queda de nosotros, tiene que saber que no es una obra fácil de transitar (sobre todo para los amantes de los animales), pero a pesar de la angustia que pudiera generar, el mensaje es necesario y es una obra de una sensibilidad extrema que seguramente no pasará desapercibida.

La temporada de Lo que queda de nosotros es limitada por sólo 3 semanas, a partir del 1 de Julio. Las funciones son de miércoles a domingo en el Teatro Multitabaris (Av. Corrientes 831, CABA). Las entradas se pueden comprar en el teatro y a través de la web Plateanet.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente Si bien llore mucho disfrute de esta obra y me encantó el mensaje que deja

Anónimo dijo...

Increíble actuaciones , el amor verdadero y fiel en 3 patas

Anónimo dijo...

Que días está la obra y q horarios

Anónimo dijo...

Me encantaría ver la obra y conocer a caro

Anónimo dijo...

Increíble,Carolina Ramirez y Alberto Ajaka son magníficos actores,felicitaciones, en especial a Carolina Ramirez

maria laura dijo...

En general me gustaron las actuaciones, la iluminación, la dirección actoral en cuanto a lo corporal y sobre todo la escenografía, tan escueta que, con solo un banco y una mesa, nos hace imaginar la calle, la casa, la ruta, la plaza, la perrera... Lo que no me gustó, en cambio, es lo que no invita a imaginar, lo que nos da todo demasiado decodificado. Me refiero al texto que, muchas veces, aclaraba lo que ya era claro, subestimando al espectador, o bien se autoproclamaba poética cuando caía en frases trilladas. Eso se puede perdonar... lo que sí me produjo una gran incomodidad fue la desmesurada descripción del momento previo al sab¿crificio en la perrera. Me pareció una analogía demasiado cercana a situaciones sensibles de tortura vividas en nuestro pasado como para regodearse en detalles y luego redimir a los torturadores, humanizándolos. dCiertos destellos de humor escatológico e incluso de humor negro que nos hacen soportarlo un poco mejor, pero no quita el golpe bajo.

MARIANO dijo...

Mariano

Coincido con Laura sobre subestimar con aclaraciones obvias al público.
La obra me gusto y los actores me parecieron muy profesionales.
Gracias por hacernos reflexionar sobre lo FRÁGIL que somos y sobre nuestro EFÍMERO paso por
esta vida.
Por eso gente.....CORAZÓN Y PASES CORTOS!!!

Anónimo dijo...

Maria Laura deberías profundizar lectura del texto Te quedaste en la superficie Lleva esa relación a los humanos y es un espejo de nuestra alma : dolor que ocasiona actos violentos y por suerte hay tiempo para redimirlos Graciela Aristei