La décima obra escrita por Rolo Sosiuk nos presenta la vida del famoso escultor parisino Auguste Rodin, desde la perspectiva de Camille Claudel encerrada en un psiquiátrico injustamente. El Director propone una puesta onírica, netamente visual con la luz y la danza como protagonistas junto a la actuación. Un recuerdo difuso, una historia de egos.