sábado, 26 de septiembre de 2026

CRÍTICA: HEDWIG Y LA PULGADA FURIOSA

Hedwig y la pulgada furiosa es un musical de culto que nació en el circuito underground de Nueva York, conquistó Broadway y ahora también desembarcó en Buenos Aires. Y la respuesta del público no deja dudas: desde su estreno, todas las funciones tienen localidades agotadas.

Esta nueva versión, producida por MAYKA, llega con una adaptación de Julio Panno y Rocío Noziglia y una puesta que tiene toda la potencia de un auténtico recital de rock. Sobre el escenario hay una banda de músicos tocando en vivo y, desde el primer momento, el espectáculo nos sumerge en un universo de punk, rock y actitud, con una historia que puede presentarse con un tono festivo, pero que esconde detrás una historia mucho más fuerte y profunda.

Nacho Pérez Cortés se pone en la piel de Hedwig y Gastón Urtubey interpreta a Yitzhak, en un trabajo actoral que merece detenerse especialmente. 

La dupla Panno-Noziglia es imbatible. Si ellos están detrás de un proyecto, hay una garantía de calidad que, al menos para nosotros, nunca falla. La adaptación encuentra el tono justo para que la historia conviva con la potencia musical y con la energía del recital.

También queremos destacar especialmente a Gastón Urtubey. Desde el comienzo hasta el final del espectáculo, su personaje atraviesa una evolución increíble, que demuestra un talento y una sensibilidad muy particulares.

Pero el gran destaque de Hedwig es, sin dudas, Nacho Pérez Cortés. Su talento es hiperreconocido y ya no sorprende, pero sí sigue sorprendiendo el compromiso que pone en cada personaje y en cada obra en la que participa. Se nota la búsqueda que hay detrás de su trabajo: entiende qué le sucede a su personaje y encuentra la manera de transmitirlo con una precisión que traspasa el escenario. Nacho no solamente cuenta una historia durante el tiempo que dura una función: la vive. Y consigue que quien está sentado en la platea no sienta que está viendo a un actor interpretando un personaje, sino que se encuentra frente a una experiencia. Su construcción física y vocal de Hedwig es realmente extraordinaria.

Una mención especial merece también la dirección de estilismo de Franco Kuma La Pietra, fundamental para construir la identidad visual de este universo y acompañar la transformación de los personajes.

Todo el equipo artístico funciona en conjunto con una potencia enorme. Hedwig es un espectáculo fuerte por su historia y enorme por el talento que hay sobre el escenario. Para nosotros, excelencia absoluta.

La obra se presenta en Maquinal Maquinal (CABA). Como las entradas se agotan muy rápidamente, recomendamos estar atentos al portal de venta para enganchar las nuevas funciones cuando se habiliten. Es uno de los imperdibles de esta temporada.

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